dEmAsIaDa LuCiDeZ Te dEjará Sola
Hay
algunas minas que me dan tanta, pero tanta vergüenza. Qué mal le hacen al
género. Y cada vez son más. Sí, lo sé, lo reconozco. Ando furiosa y resentida
pero chicas, ustedes no colaborannnnn a verrrrr. Noche de sábado, espectáculo
de humor. Monólogos para ser más precisa. En un centro cultural muy copado
quedo enfrente, justo enfrente de dos parejitas, amigas encima, de esas en que ellas
recontra hablan y ellos ni se registran (y ellas, además no los registran a
ellos, salvo para alguna cagada a pedo y/o escarnio público), cosa que adoran
hacer estas minas.
Melenita
rubia con ansias de protagonismo no paró de de contestarle al que hacia el monólogo
ensayando un juego del estilo pregunta respuesta que daba vergüenza ajena. Temí
por mi cuando tuve que reprmir el impulso: casi le parto algo en la melenita .Lo
peor no era que gritara como una loca sino que ventilara intimidades de su
reciente vida de rejuntada que nadie quería escuchar (menos yo), lo peor era el
“ves gordo” que repetía cada cinco minutos, acompañados de una cara de elefante
trompita que irritaba hasta un yogi.Y el “gordo” que no la ponía en su lugar ni
muerto. Como si le gustara ser el hazmerreír o más bien el hazmeavergonzar de todos. La otra, la otra minita digo, era la
típica que se cree femme fatal, exuberante
y chabacana, la delantera como servida en bandeja y mucho animal print por
supuesto, ay y como si fuera poco le asomaba el corpiño, era necesario?.El
“gordo” de ella era un flacucho –típico, no?-que en un momento en que mi mente
se disparo, lo vi atado a la cama con la gordi montada con ropa de cuero, de vinilo par ser precisa
y dándole órdenes, como hizo toda la cena. Sí, me fui al carajo, descarrilé. Yo
avisé que estaba mala. Por supuesto y como corresponde a este tipo de parejita
ella terminó sentándose en sus rodillas y dándole besos de esos que hacen un
ruido que se escuchan hasta en Calamuchita. Qué asco. Creo que terminé con cara
de desquiciada. Todo tan típico. Mucho “gordo”, mucho “ay como él”o “ay como vos gordo”.UYYYY nena!! Calláte
hacéme ese grandísimo favorrr.
Y
sí. Por eso sigo sola. Demasiada lucidez, demasiado sentido del buen gusto,
demasiada certidumbre o descreimiento quien sabe. Así no eh, si ya casi lo
estaba entendiendo: eso de que hay que hacerse
un poco la pelotuda, la aysoymuyfrágilnecesitoquemeprotejan.
Y por ahí quien te dice pruebo, me hago la boludita ponele …peeeero no me va a
salir, ya lo sé. O sea ya es tarde, tengo 35 ya leí mucho Simone de Beauvoir,
mucho ensayo, mucha sociología, viste, a quién quiero engañar?
Para sumarme a
la estupidez femenina, tarde…para soportarla, demasiado lúcida.
No hay comentarios:
Publicar un comentario