domingo, 4 de agosto de 2013

dEmAsIaDa LuCiDeZ  Te dEjará Sola

Hay algunas minas que me dan tanta, pero tanta vergüenza. Qué mal le hacen al género. Y cada vez son más. Sí, lo sé, lo reconozco. Ando furiosa y resentida pero chicas, ustedes no colaborannnnn a verrrrr. Noche de sábado, espectáculo de humor. Monólogos para ser más precisa. En un centro cultural muy copado quedo enfrente, justo enfrente de dos parejitas, amigas encima, de esas en que ellas recontra hablan y ellos ni se registran (y ellas, además no los registran a ellos, salvo para alguna cagada a pedo y/o escarnio público), cosa que adoran hacer estas minas.

Melenita rubia con ansias de protagonismo no paró de de contestarle al que hacia el monólogo ensayando un juego del estilo pregunta respuesta que daba vergüenza ajena. Temí por mi cuando tuve que reprmir el impulso: casi le parto algo en la melenita .Lo peor no era que gritara como una loca sino que ventilara intimidades de su reciente vida de rejuntada que nadie quería escuchar (menos yo), lo peor era el “ves gordo” que repetía cada cinco minutos, acompañados de una cara de elefante trompita que irritaba hasta un yogi.Y el “gordo” que no la ponía en su lugar ni muerto. Como si le gustara ser el hazmerreír o más bien el hazmeavergonzar de todos. La otra, la otra minita digo, era la típica  que se cree femme fatal, exuberante y chabacana, la delantera como servida en bandeja y mucho animal print por supuesto, ay y como si fuera poco le asomaba el corpiño, era necesario?.El “gordo” de ella era un flacucho –típico, no?-que en un momento en que mi mente se disparo, lo vi atado a la cama con la gordi montada  con ropa de cuero, de vinilo par ser precisa y dándole órdenes, como hizo toda la cena. Sí, me fui al carajo, descarrilé. Yo avisé que estaba mala. Por supuesto y como corresponde a este tipo de parejita ella terminó sentándose en sus rodillas y dándole besos de esos que hacen un ruido que se escuchan hasta en Calamuchita. Qué asco. Creo que terminé con cara de desquiciada. Todo tan típico. Mucho “gordo”, mucho “ay como  él”o “ay como vos gordo”.UYYYY nena!! Calláte hacéme ese grandísimo favorrr.

Y sí. Por eso sigo sola. Demasiada lucidez, demasiado sentido del buen gusto, demasiada certidumbre o descreimiento quien sabe. Así no eh, si ya casi lo estaba entendiendo: eso de que  hay que hacerse un poco la pelotuda, la aysoymuyfrágilnecesitoquemeprotejan. Y por ahí quien te dice pruebo, me hago la boludita ponele …peeeero no me  va a  salir, ya lo sé. O sea ya es tarde, tengo 35 ya leí mucho Simone de Beauvoir, mucho ensayo, mucha sociología, viste, a quién quiero engañar?
 Para sumarme a la estupidez femenina, tarde…para soportarla, demasiado lúcida.


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